Herramientas clave que usamos en Podomares: precisión, seguridad y cuidado podológico
El trabajo podológico combina conocimiento clínico, técnica precisa y un conjunto de herramientas diseñadas para atender la salud de los pies con seguridad. Aunque muchas personas asocian la podología con cortes de uñas o eliminación de callos, detrás de cada procedimiento existe un instrumental específico que permite trabajar con exactitud, higiene y control.
Podomares
12/8/20254 min read


Conocer estas herramientas no solo genera confianza en los pacientes, sino que también ayuda a comprender por qué la podología profesional es distinta del cuidado estético común. Cada pieza tiene una función, un propósito y un protocolo de uso que protege la integridad de la piel y las uñas.
Este artículo explica, de manera educativa, las herramientas clave utilizadas en Podomares y cómo contribuyen al diagnóstico y tratamiento seguro de distintas afecciones del pie.
El instrumental podológico: una extensión del profesional
En podología, las herramientas no son simples accesorios: son prolongaciones de la mano del especialista. Permiten trabajar en áreas pequeñas, sensibles y, en muchos casos, dolorosas. Además, deben cumplir estándares rigurosos de esterilización para evitar infecciones.
En Podomares, el instrumental se clasifica según su función: evaluación, corte, deslaminado, curetaje y precisión. Cada uno cumple un rol fundamental en la práctica diaria.
Instrumentos más utilizados en el corte y cuidado de uñas
1. Alicate de corte recto
Es uno de los instrumentos principales para recortar uñas. Su diseño recto permite realizar cortes limpios que respetan la forma natural de la uña y previenen que se encarne. A diferencia de los cortauñas comunes, ofrece mayor control, precisión y capacidad para trabajar uñas gruesas o endurecidas.
2. Alicate de cutícula
Se utiliza para retirar delicadamente piel sobrante o pequeños márgenes de cutícula únicamente cuando es necesario. No se usa con fines estéticos, sino para evitar que los bordes irregulares se conviertan en focos de irritación o infección.
3. Espátulas y elevadores ungueales
Son herramientas delgadas que permiten levantar suavemente el borde de la uña para evaluar si existe riesgo de encarnación, presencia de hongo o acumulación de residuos. También se utilizan durante procedimientos de corrección ungueal.
Herramientas para tratar uñas encarnadas
La uña encarnada es uno de los motivos de consulta más frecuentes. Para tratarla de manera segura se utilizan instrumentos especializados:
4. Gubias
Pequeñas herramientas con forma de cuchilla curva, ideales para retirar tejido hiperqueratósico (piel dura) alrededor de la uña. Permiten limpiar bordes inflamados sin lastimar el tejido sano.
5. Cucharillas de curetaje
Se utilizan para eliminar fragmentos de uña incrustados o limpiar zonas infectadas de manera controlada. Su forma cóncava permite un trabajo delicado en espacios estrechos.
6. Pinzas de precisión
Ayudan a retirar pequeños restos de uña o cuerpos extraños sin causar daño adicional. Son esenciales en procedimientos de extracción parcial en pacientes sensibles o con inflamación activa.
Instrumental para el cuidado de la piel y eliminación de durezas
7. Bisturí podológico
A diferencia del bisturí quirúrgico convencional, el bisturí podológico permite retirar callosidades de forma controlada capa por capa. Su uso requiere técnica precisa para evitar cortes profundos o irritación.
8. Limas podológicas
Pueden ser manuales o rotatorias. Su función es afinar, suavizar y pulir la superficie después del deslaminado, evitando bordes ásperos que puedan generar fricción al caminar.
9. Micromotor
Es una herramienta eléctrica con distintas fresas que permite rebajar uñas engrosadas, pulir superficies y trabajar con precisión sin generar daño. Es especialmente útil en casos de onicomicosis o uñas traumáticas.
Herramientas para diagnóstico y evaluación
Aunque muchas personas piensan en la podología solo como tratamiento, la evaluación diagnóstica es fundamental.
10. Podoscopio
Permite ver la distribución de carga en la planta del pie. Ayuda a identificar zonas de presión excesiva, alteraciones de arco y posibles deformidades estructurales.
11. Monofilamento de 10 g
Es clave en pacientes diabéticos. Permite evaluar la sensibilidad y detectar neuropatía en etapas tempranas, cuando aún no hay síntomas evidentes.
12. Lámparas de aumento y luz fría
Facilitan la visualización de áreas pequeñas como surcos ungueales, pliegues de piel o lesiones incipientes. La luz fría evita calentar la zona tratada.
Protocolos de higiene y esterilización
Además del instrumental, la podología profesional se define por sus protocolos de bioseguridad. En la práctica cotidiana se utilizan:
Autoclave para esterilizar todos los instrumentos metálicos.
Bandejas selladas para asegurar que cada instrumento se mantenga estéril hasta su uso.
Guantes, mascarilla y bata para evitar contaminación cruzada.
Material desechable (limas específicas, gasas, abrasivos) cuando el procedimiento lo requiere.
La esterilización es una parte crucial del trabajo podológico. Sin estos protocolos, cualquier herramienta puede convertirse en un riesgo para el paciente.
¿Por qué es importante conocer estas herramientas?
Porque entender cómo se trabaja permite diferenciar entre un procedimiento profesional y uno que podría poner en riesgo la salud. Cada herramienta tiene un motivo de ser:
Controlar profundidad de corte.
Evitar infecciones.
Mantener precisión en zonas delicadas.
Detectar alteraciones antes de que se agraven.
Garantizar que la piel y las uñas se traten sin causar trauma.
Cuando un paciente comprende estos aspectos, también puede identificar buenas prácticas y valorar el cuidado clínico frente al cuidado estético tradicional.
Preguntas frecuentes sobre el instrumental podológico
¿El instrumental podológico es el mismo que se usa en un spa o salón de belleza?
No. El instrumental clínico es más preciso, tiene formas específicas para tratar patologías y siempre debe pasar por un proceso de esterilización profesional.
¿El uso de bisturí es doloroso?
No. Cuando se utiliza correctamente, se trabaja solo sobre tejido queratínico (piel dura), que no duele. El objetivo es aliviar presión, no causar molestias.
¿El micromotor puede dañar la uña?
No, siempre que se utilicen las fresas indicadas y se ajuste la velocidad. Su función es rebajar de manera segura sin afectar la lámina ungueal sana.
¿Por qué se utilizan tantos instrumentos distintos?
Porque cada problema requiere un abordaje específico. La precisión evita lesiones, mejora los resultados y reduce el riesgo de complicaciones.
¿Las herramientas se esterilizan después de cada paciente?
Sí. Todo instrumento metálico debe esterilizarse en autoclave antes de ser usado nuevamente.
